El primer cruce habilitado será el de Agua Prieta, Sonora, con Douglas, Arizona, a partir del 24 de agosto. Posteriormente, Washington evaluará la apertura de dos puntos adicionales conectados con Chihuahua.
Después de más de un año de restricciones sanitarias, México podrá reanudar gradualmente sus exportaciones de ganado en pie hacia Estados Unidos durante las últimas semanas de agosto.
La presidenta Claudia Sheinbaum confirmó que recibió una comunicación de la secretaria de Agricultura estadounidense, Brooke Rollins, mediante la cual Washington notificó su decisión de comenzar la reapertura de la frontera para el comercio ganadero.
El proceso iniciará el 24 de agosto de 2026 por el cruce que conecta Agua Prieta, Sonora, con Douglas, Arizona. La medida estará condicionada al cumplimiento de los acuerdos sanitarios establecidos para contener el gusano barrenador del ganado.
Reapertura comenzará en Sonora
Sheinbaum informó que instruyó a la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural y al Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria a acelerar los preparativos para que el movimiento de animales pueda reiniciarse en la fecha anunciada.
La mandataria calificó la decisión como una noticia positiva para las y los productores que enfrentaron afectaciones económicas debido al cierre del mercado estadounidense.
El primer punto de exportación estará ubicado en Agua Prieta, mientras que del lado estadounidense los animales ingresarán por el puerto de Douglas.
Todos los ejemplares serán sometidos a una inspección completa por parte del Departamento de Agricultura de Estados Unidos para comprobar que no presenten heridas, larvas u otros signos relacionados con el gusano barrenador.
Chihuahua se incorporará después
Una vez evaluados los resultados de la primera etapa, las autoridades estadounidenses considerarán habilitar los cruces de Santa Teresa y Columbus, ambos ubicados en Nuevo México y conectados comercialmente con el estado de Chihuahua.
El Departamento de Agricultura estadounidense no estableció todavía una fecha definitiva para estos dos puntos. Su apertura dependerá del funcionamiento del cruce de Douglas, del avance del plan sanitario conjunto y de que no aumente el riesgo zoosanitario en Sonora o Chihuahua.
Por ello, el anuncio no representa una apertura inmediata de toda la frontera. Se trata de un proceso escalonado que podría ser modificado, pausado o revertido si las inspecciones detectan nuevos riesgos.
¿Por qué Estados Unidos cerró la frontera?
Las exportaciones de ganado mexicano fueron restringidas por la propagación del gusano barrenador, una plaga provocada por larvas de mosca que se alimentan del tejido vivo de animales de sangre caliente.
La presencia del parásito obligó a ambos gobiernos a establecer controles, cuarentenas, inspecciones y restricciones al movimiento de animales para evitar que los casos se extendieran hacia las principales regiones ganaderas de Norteamérica.
El cierre afectó particularmente a productores del norte de México, quienes dependen de la venta de becerros y ganado en pie a compradores estadounidenses.
Un reporte del propio Departamento de Agricultura calculó que México exportó alrededor de 1.25 millones de cabezas hacia Estados Unidos durante 2024, antes de que las restricciones sanitarias alteraran el intercambio comercial.
Estados Unidos reconoce controles en Sonora y Chihuahua
El Gobierno estadounidense identificó a Sonora y Chihuahua como los estados mexicanos con menor riesgo frente al gusano barrenador.
De acuerdo con las autoridades sanitarias de ese país, ambas entidades cuentan con programas de inspección consolidados, infraestructura de sanidad animal y una ubicación distante de las regiones del sur de México donde se concentra la mayoría de los casos.
Esta evaluación permitió que la reapertura comenzara por Sonora y que Chihuahua fuera contemplado para la siguiente etapa.
Sin embargo, Estados Unidos advirtió que continuará realizando auditorías y evaluaciones después de la apertura. Un cambio en el nivel de riesgo podría provocar nuevamente la suspensión de los cruces.
México deberá mantener las medidas sanitarias
El reinicio del comercio estará sujeto al cumplimiento de los objetivos incluidos en el Plan de Acción Conjunto establecido por las autoridades de ambos países.
Entre las medidas se encuentran la vigilancia epidemiológica, la inspección individual de los animales, el control de su movilización y la detección inmediata de posibles infecciones.
México también deberá mantener los mecanismos para impedir que ganado proveniente de zonas con presencia de la plaga llegue irregularmente a los estados autorizados para exportar.
Sheinbaum reconoció el trabajo del secretario de Agricultura, Julio Berdegué, de la titular del Senasica, Columba López, y de las organizaciones ganaderas que colaboraron en las acciones para contener el parásito.
Un respiro para el sector ganadero
La reapertura permitirá que las y los productores recuperen gradualmente uno de sus principales mercados y comiencen a movilizar los animales que permanecieron dentro del territorio nacional durante las restricciones.
El cierre provocó acumulación de ganado, mayores gastos de alimentación y presión sobre los precios internos, además de reducir los ingresos de productores que habitualmente exportaban hacia Estados Unidos.
La normalización no será inmediata. La cantidad de animales que podrá cruzar dependerá de la capacidad de inspección, el cumplimiento de los protocolos y la apertura de los siguientes puertos.
Aun así, el anuncio representa el primer paso formal para restablecer el comercio ganadero entre ambos países después de meses de negociaciones y controles sanitarios.
Sheinbaum sostuvo que el acuerdo demuestra que la cooperación y el diálogo entre México y Estados Unidos pueden generar resultados concretos, mientras que el USDA insistió en que la protección sanitaria continuará siendo la condición principal para mantener los cruces abiertos.
Con información de La Jornada y el Departamento de Agricultura de Estados Unidos.






