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Regreso a clases moverá más de 6 mil mdp en CDMX: pequeños negocios serán los principales beneficiados

La compra de útiles, uniformes, zapatos, mochilas, libros y tecnología generará una derrama estimada de 6 mil 143 millones de pesos en la Ciudad de México. Más de 40 mil establecimientos participarán en esta temporada comercial y ocho de cada diez son microempresas. Mientras tanto, las familias se preparan para gastar entre 3 mil 500 y 4 mil pesos por estudiante.

Cuadernos, colores, mochilas, zapatos, uniformes y computadoras comienzan nuevamente a llenar carritos de compra y bolsas en las calles comerciales de la Ciudad de México.

A unas semanas del comienzo del ciclo escolar 2026-2027, el regreso a las aulas está activando una de las temporadas de consumo más importantes para miles de pequeños negocios de la capital.

La Confederación Patronal de la República Mexicana en la Ciudad de México estima que las compras relacionadas con el regreso a clases generarán una derrama económica de 6 mil 143 millones de pesos.

El dinero se distribuirá principalmente entre papelerías, tiendas de uniformes, zapaterías, librerías, establecimientos de tecnología y negocios dedicados a mochilas y otros artículos escolares.

Pero detrás de la cifra existe otro dato especialmente relevante para la economía capitalina:

la mayoría de los negocios beneficiados no serán grandes cadenas comerciales.

Serán micro y pequeñas empresas.

Más de 40 mil negocios esperan el regreso a clases

Coparmex CDMX calcula que aproximadamente 40 mil 189 establecimientos recibirán directamente parte del gasto relacionado con el inicio del nuevo ciclo escolar.

De ese universo, 81.5% corresponde a microempresas.

Otro 13.7% son pequeñas empresas.

Las medianas representan 2.9% y los grandes establecimientos solamente 1.9%.

La distribución permite dimensionar por qué el regreso a clases tiene un efecto particular sobre el comercio de barrio.

Aunque una familia puede comprar una computadora en una tienda departamental o una mochila mediante una plataforma digital, buena parte de las adquisiciones continúa realizándose en papelerías, zapaterías, tiendas de uniformes y establecimientos especializados distribuidos por las colonias.

Para muchos de estos negocios, agosto representa una temporada comparable con Navidad, Día de Reyes o fechas festivas de alta actividad comercial.

El comercio pequeño concentra el beneficio

Si 81.5% de los establecimientos vinculados con esta temporada son microempresas, el regreso a clases funciona también como una inyección temporal de liquidez para negocios que operan con márgenes y estructuras considerablemente menores que las grandes cadenas.

Una papelería puede incrementar durante estas semanas las ventas de cuadernos, lápices, plumas, colores, pegamento, juegos geométricos y materiales especializados.

Las tiendas de uniformes concentran pedidos.

Las zapaterías reciben familias buscando calzado escolar.

Las librerías y tiendas tecnológicas participan mediante libros, calculadoras, memorias, impresoras, tabletas o computadoras.

Y alrededor de esos establecimientos existe también una cadena de distribuidores, transportistas y proveedores.

Por ello, los 6 mil 143 millones de pesos no deben entenderse como dinero concentrado dentro de unas cuantas empresas, sino como una derrama que puede circular entre miles de unidades económicas de distintos tamaños.

Más de 220 mil trabajadores están vinculados con los negocios beneficiados

Coparmex CDMX calcula que las empresas involucradas en esta temporada comercial dan empleo a más de 220 mil personas.

Eso no significa que el regreso a clases vaya a crear automáticamente 220 mil nuevos empleos.

La cifra se refiere a las personas que trabajan en los establecimientos que podrían beneficiarse del incremento de ventas.

La diferencia es importante.

El impacto económico se observa principalmente mediante mayor actividad dentro de empresas que ya operan: más clientes, rotación de inventario, pedidos a proveedores y, en determinados casos, contratación temporal para atender la demanda.

Para pequeños negocios, una temporada fuerte también puede permitir recuperar liquidez después de meses con menor actividad.

Cada estudiante representará entre 3 mil 500 y 4 mil pesos

La derrama económica tiene, sin embargo, la otra cara de la moneda.

El dinero que llega a los comercios sale de los presupuestos familiares.

Coparmex CDMX estima que el gasto promedio por estudiante se ubicará entre 3 mil 500 y 4 mil pesos durante este regreso a clases.

La estimación contempla artículos como útiles escolares, uniformes, mochilas, zapatos y libros.

Pero el gasto puede aumentar considerablemente dependiendo de las necesidades de cada estudiante.

Comprar una computadora, una tableta, una calculadora especializada o pagar inscripciones y colegiaturas puede elevar el presupuesto muy por encima del promedio estimado.

Por eso, mientras para el comercio agosto representa una oportunidad económica, para muchas familias significa uno de los desembolsos más importantes del año.

El regreso oficial será el 31 de agosto

Las familias todavía cuentan con algunos días para realizar sus compras.

La Secretaría de Educación Pública estableció que el ciclo escolar 2026-2027 comenzará el lunes 31 de agosto de 2026 para preescolar, primaria y secundaria en escuelas públicas y particulares incorporadas al Sistema Educativo Nacional.

El calendario tendrá 185 días de clases y concluirá el 9 de julio de 2027.

Antes del regreso de los estudiantes, del 24 al 28 de agosto, se realizará la fase intensiva del Consejo Técnico Escolar.

Eso concentra buena parte de las compras familiares precisamente durante las últimas dos semanas de agosto.

Y ahí aparece uno de los fenómenos habituales del regreso a clases: mientras más cerca está el primer día, mayor puede ser la concentración de consumidores.

Comprar con anticipación puede marcar diferencia

La derrama estimada por Coparmex muestra la dimensión de la demanda.

Miles de familias buscarán prácticamente los mismos productos durante un periodo relativamente corto.

Eso puede provocar falta temporal de determinados modelos, tallas de uniformes o tipos de cuadernos en algunos establecimientos.

También aumenta la importancia de comparar precios.

Un listado escolar completo contiene numerosos artículos y pequeñas diferencias de precio, multiplicadas por decenas de productos, pueden producir variaciones importantes en el gasto final.

La posibilidad de reutilizar mochilas, estuches, calculadoras u otros materiales todavía funcionales puede igualmente reducir el desembolso familiar.

La propia estimación de 3 mil 500 a 4 mil pesos debe entenderse como un promedio elaborado por Coparmex, no como una cantidad obligatoria que todas las familias necesariamente tendrán que gastar.

La CDMX destina recursos para útiles y uniformes

La temporada comercial coincidirá además con apoyos públicos dirigidos a estudiantes de escuelas públicas.

El Gobierno de la Ciudad de México anunció una bolsa de hasta 704 millones de pesos para apoyar con útiles y uniformes escolares a hasta 650 mil estudiantes durante 2026.

La administración de Clara Brugada ha presentado la estrategia como una forma de reducir el impacto que el inicio de clases tiene sobre la economía de las familias capitalinas.

A comienzos de agosto, más de 24 mil estudiantes de nuevo ingreso a secundaria recibieron apoyos de mil 180 pesos para adquirir uniformes y útiles, mientras continuaba el proceso de incorporación del resto de beneficiarios.

La política genera también un efecto económico indirecto.

Cuando esos recursos son utilizados para comprar materiales escolares, una parte termina incorporándose precisamente a la derrama comercial proyectada para agosto.

Apoyo social y comercio local pueden encontrarse

Existe aquí una relación interesante.

Por una parte, el Gobierno busca reducir la presión económica sobre los hogares.

Por otra, esos recursos pueden transformarse en consumo dentro de papelerías, tiendas de uniformes, zapaterías y otros establecimientos.

Si una proporción importante de las compras se realiza en negocios de las propias colonias, el dinero puede circular dentro de la economía local.

Esto cobra especial importancia considerando que más de ocho de cada diez establecimientos que Coparmex identifica como beneficiarios del regreso a clases son microempresas.

El apoyo educativo puede funcionar así en dos direcciones: facilita que estudiantes comiencen el ciclo con materiales y, simultáneamente, puede fortalecer ventas de pequeños comercios.

El mercado interno se mueve desde las colonias

El presidente de Coparmex CDMX, Adal Ortiz Ávalos, planteó precisamente que la temporada representa una oportunidad para fortalecer el mercado interno y respaldar a las empresas locales.

La afirmación adquiere mayor sentido cuando se observa la estructura empresarial involucrada.

Una microempresa normalmente compra mercancía a proveedores, paga renta, salarios y servicios y reinvierte una parte considerable de sus ingresos dentro de la misma economía urbana.

Cada compra de una mochila o un paquete de cuadernos parece pequeña frente a los grandes indicadores macroeconómicos.

Pero millones de operaciones realizadas simultáneamente pueden producir una derrama superior a 6 mil millones de pesos.

Ese es precisamente el funcionamiento del mercado interno: una enorme cantidad de decisiones de consumo individuales que, al sumarse, sostienen actividad económica y empleos.

Agosto se convierte en mes clave para las papelerías

Entre todos los sectores beneficiados, las papelerías tienen una relación particularmente estrecha con el calendario escolar.

Durante el resto del año mantienen ventas asociadas con oficinas, estudiantes y consumo doméstico.

Pero el comienzo del ciclo concentra pedidos de listas completas.

Cuadernos de determinado tamaño.

Colores.

Plumas.

Lápices.

Carpetas.

Reglas.

Pegamento.

Material para dibujo.

Papel.

Forros.

Etiquetas.

La diferencia para una pequeña papelería puede encontrarse en vender uno o dos productos durante una visita ordinaria o surtir prácticamente la totalidad de una lista escolar.

Multiplicado por cientos de familias, ese cambio transforma las ventas del mes.

Uniformes y zapatos también impulsan el consumo

Otro componente importante son los productos que no siempre pueden reutilizarse.

Niñas, niños y adolescentes crecen.

Eso significa que un uniforme o un par de zapatos que funcionaba al terminar el ciclo anterior puede dejar de tener la talla adecuada después de las vacaciones.

Por eso el gasto escolar no se limita a productos consumibles.

Las tiendas especializadas en uniformes y calzado forman parte de los sectores identificados por Coparmex dentro de los principales beneficiarios.

En hogares con más de un estudiante, estos gastos pueden multiplicarse rápidamente.

Un promedio de 3 mil 500 a 4 mil pesos por alumno puede convertirse en un desembolso considerable cuando una familia tiene dos o tres hijas o hijos en edad escolar.

La tecnología cambió la lista escolar

Existe además una categoría que hace algunos años tenía un peso menor: los electrónicos.

Computadoras, tabletas, impresoras, audífonos, memorias USB y otros dispositivos forman parte cada vez más de las herramientas utilizadas por estudiantes.

Coparmex incluye precisamente los electrónicos entre los sectores que concentrarán parte de las ventas del regreso a clases de 2026.

Estas compras pueden elevar considerablemente el presupuesto.

Mientras un paquete de cuadernos representa cientos de pesos, una computadora puede implicar varios miles o decenas de miles.

Por ello, el gasto promedio de entre 3 mil 500 y 4 mil pesos no captura necesariamente los casos donde una familia debe adquirir tecnología nueva.

No toda la derrama significa mayor consumo real

Existe también una precisión económica importante.

Una derrama mayor en pesos no necesariamente significa que las familias estén comprando proporcionalmente más productos.

Parte del incremento puede explicarse por cambios en precios.

Otra parte puede provenir de productos más costosos o de nuevas necesidades tecnológicas.

Por ello, la cifra de 6 mil 143 millones de pesos es una estimación de Coparmex CDMX sobre ventas relacionadas con la temporada, no un dato definitivo de operaciones ya realizadas.

La cifra real sólo podrá conocerse después de que termine el periodo comercial.

Esto también significa que factores como comportamiento del consumo, descuentos, compras digitales y reutilización de materiales pueden modificar el resultado final.

Una temporada que pone a prueba el presupuesto familiar

Para madres y padres, el reto será equilibrar necesidades escolares con capacidad económica.

Para comerciantes, aprovechar el aumento temporal de clientes.

Y para las autoridades, facilitar que el costo de volver al salón no se convierta en un obstáculo para la continuidad educativa.

La dimensión de los programas públicos muestra la magnitud del problema.

La Ciudad de México anunció hasta 704 millones de pesos para apoyar a cientos de miles de estudiantes con útiles y uniformes durante este ciclo.

Al mismo tiempo, Coparmex calcula que las familias generarán más de 6 mil millones de pesos en consumo relacionado con el regreso a clases.

Las dos cifras muestran lados distintos de un mismo fenómeno.

Para una familia, comprar una mochila es gasto.

Para la tienda que la vende, es ingreso.

Para el trabajador que recibe su salario gracias a las ventas del establecimiento, es empleo.

Más de 6 mil millones que circularán por la ciudad

Cuando millones de estudiantes regresen a las aulas el 31 de agosto, detrás de cada pupitre habrá también una extensa cadena económica.

Fabricantes.

Distribuidores.

Papelerías.

Librerías.

Tiendas de ropa.

Zapaterías.

Negocios tecnológicos.

Transportistas.

Y trabajadores que dependen, directa o indirectamente, de esa actividad.

Coparmex CDMX calcula que más de 40 mil establecimientos y 220 mil personas vinculadas laboralmente con ellos sentirán el efecto de la temporada.

La mayoría de esos establecimientos son pequeños.

Por eso el regreso a clases de 2026 no será únicamente un enorme esfuerzo económico para las familias.

También será una de las principales temporadas del año para el comercio de barrio de la Ciudad de México.

La derrama estimada de 6 mil 143 millones de pesos muestra cuánto puede movilizar una actividad cotidiana como preparar a niñas, niños y adolescentes para volver a la escuela.

Y con el comienzo oficial del ciclo fijado para el 31 de agosto, las próximas dos semanas serán decisivas para familias y comerciantes.

La recomendación económica es sencilla: comparar, reutilizar lo que todavía funciona y, cuando los precios sean competitivos, mirar también hacia los negocios locales.

Porque detrás de una lista escolar existen miles de pequeñas empresas que esperan agosto para tener uno de sus mejores meses del año.

Con información de MVS Noticias, Coparmex Ciudad de México, Once Noticias, Secretaría de Educación Pública y Gobierno de la Ciudad de México.